
Sé que vendrás,
etéreo,
desde aquel viejo horizonte,
a poblar todos mis sueños.
Vendrás a saciar mi alma,
resignada a no tenerte,
mientras llenes de caricias
a mi desnudez inherte.
Y a pesar del triste cuadro,
que encuentres al alcanzarme,
sé que estarás a mi lado,
pués solo quieres amarme...
