y la oscura noche
avanza sobre nuestro cielo
tu cuerpo se me dibuja,
provocandome desvelo.
Cuando en el cielo
una estrella
encandila mis luceros
se hacen presentes tus besos
labrando mi piel con esmero.
Cuando la honda oscuridad
de la noche ya se aleja,
el amancer revela,
la sombra de aquellas rejas.
Y al fin cuando el día
se instala y mis ojos
se han abierto,
dichosa evoco el momento
en que tu y yo mi amor
vivimos el más dulce encuentro...
