
Hubo una vez una alma muda,
una más de las que el mundo juzga,
un silencio con sabor a tumba,
una vida marcada por el rojo pasión,
que es rojo sangre,rojo dolor,rojo olvido.
Hubo una vez una alma muda,
acallada bajo el puño cruel,
sumergida en llanto,
perdida en un rincón muerta de miedo,
sin nada que esperar solo el quebranto.
Hubo una vez una alma muda,
una mujer de esas que nadie entiende,
como entender el abandono,
la vida falsa,
la complicidad hipócrita
de proteger a quien la ofende?.
Hubo una vez una alma muda,
que vivió a puertas cerradas,
el infierno más absurdo,
esclava de mil prejuicios,
juguete de su verdugo,
una más de tantas almas,
que parten sin voz de este mundo...
Dedicada a todas las mujeres que son victimas de violencia familiar.
